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CAPITAL

Salamanca, una ciudad en constante lucha contra la leucemia

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Actualizado 28/05/2017 11:08:02
Redacción

La investigadora Carolina Vicente recibe un premio internacional para seguir peleando contra la enfermedad

La muerte de Pablo Ráez conmocionó a España de una forma casi inimaginable. Del día a la mañana, la noticia de su fallecimiento fue un tortazo en la cara de realidad para millones de españoles que, cada día, a través de sus redes sociales seguían la evolución del joven y eran testigos de su pelear y de su entrega por superar su leucemia. Sin embargo, en esto no hay justicias que valgan. Cuando la enfermedad no quiere irse, no se va y, a veces, por mucho que luches, te gana la partida.

Pero el caso de Pablo Ráez solamente es uno más entre los miles que se producen al año, puesto que la leucemia es el cáncer más diagnosticado durante la niñez. Por explicarlo de forma breve y en palabras convencionales, este es un tipo de cáncer que se da en la medula ósea, porque esta produce glóbulos blancos anormales, que no son capaces de realizar correctamente sus funciones de combatir las infecciones.

El trabajo de Carolina Vicente

Ante un panorama como este, nuestra ciudad, Salamanca, siempre se ha visto muy ligada en la pelea contra la enfermedad. Por eso, este mes de abril, Carolina Vicente, investigadora del Instituto de Investigación Biomédica de Salamanca (IBSAL) ha recibido un premio un premio, dotado con algo más de 40.000 euros, para poder "explorar nuevas estrategias que prevengan el desarrollo de la leucemia infantil".

El premio ha sido concedido por la fundación Lady Tata, una de las más importantes dentro del mundo de la leucemia, y lo ha hecho por la labor fundamental que Carolina Vicente realiza en el IBSAL desde su ingreso en el instituto en el año 2015, tras haber conseguido un contrato Miguel Servet.

Con los 40.000 ya en la mano para continuar financiado la lucha contra la segunda enfermedad que más muertes causa en niños en los países desarrollados, el IBSAL ha querido explicar la importancia del trabajo que en el centro se realiza. “Las actuales terapias contra la enfermedad consiguen tener un claro beneficio en el 80 por ciento de los casos pero todavía hay un 20 por ciento de pacientes que sufre recaídas y, aunque en muchos casos la terapia actual consigue erradicar la enfermedad, las secuelas y los efectos secundarios de las mismas son muy acusados”, han valorado desde allí justo después de saber que habían obtenido el premio.

Respecto al origen del premio y los motivos por los que los ha obtenido Vicente, la explicación reside en su investigación y en la importancia que esta da a la prevención, la que considera la mejor terapia para este tipo de enfermedades.

"Hoy se pueden identificar células preleucémicas pero no se sabe cómo impedir la transformación en una leucemia aguda" y el proyecto concedido pretende "desarrollar estrategias concretas que impidan el desarrollo de la leucemia con la esperanza de que en un futuro se pueda prevenir el desarrollo de la enfermedad en los niños”, ha explicado el centro.

¿Qué es el IBSAL?

A pesar de que ya lo hemos mencionado como el Instituto de Investigación Biomédica de Salamanca, para los que todavía no sepan qué es realmente el IBSAL, merece la pena detenerse unos minutos y entender la importancia que este tipo de centros tiene hoy en día en la sociedad.

Fue constituido de manera oficial el 21 de marzo del año 2011 gracias, especialmente, a la Consejería de Sanidad de Castilla y León y a la Universidad de Salamanca. Su principal objetivo es servir de investigación biomédica en la ciudad, aunque también reside entre sus funciones primordiales coordinar toda la investigación sanitaria que se hace en los diferentes centros de Salamanca, como el Hospital Universitario o el Instituto de Biología Molecular y Celular del Cáncer, entre otros.

La importancia de ASCOL

Y hablando de centros y de asociaciones, en la lucha contra la leucemia tenemos que mencionar, de manera inevitable a ASCOL. Esta asociación privada y sin ánimo de lucro, que nació en el lejano 1992 gracias, especialmente, a la influencia y la importancia del Doctor López Borrasca.

La idea, como ellos mismos explican, surgió ante la necesidad de acercarse a aquellas familias que de verdad necesitaban un apoyo más allá de los tratamientos que pudieran darse en un hospital. Así nació ASCOL, poco a poco y lentamente, con ocho personas pioneras que fueron los que tuvieron que hacer frente a las dificultades de los comienzos.

Sin embargo, nadie se acuerda de esos complicados momentos porque, por fortuna, en pleno 2017, ASCOL está perfectamente integrada en Salamanca y mantiene esa misma filosofía con la que nació. Y que no es otra que ayudar a que pacientes y familiares mejoren su calidad de vida mientras tratan su enfermedad.

Así pues, llegados a este punto, es el momento de recapitular y pensar en todo lo leído, en lo difícil que es la vida para personas que están inmersas en esta enfermedad, en dotar de la importancia que tienen asociaciones como ASCOL y centros como el IBSAL. Esto es algo que en el pasar de las horas de nuestras ajetreadas vidas apenas tenemos tiempo de valorar. Pasa la gente, el trabajo, el amor, pasa todo y pasa muy deprisa. Más allá de que colaboremos o no con este tipo de entidades, al menos guardemos estos dos minutos siguientes en aplaudir mentalmente por hacer que la gente que está con problemas, tenga una vida un poco mejor.

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